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domingo, 9 de enero de 2011

El Pardo, 2011 enero 09


De paseo por el Monte del Pardo me encuentro con un cetrero que cita a su rapaz ondeando unas perdices en el extremo de una cuerda. Me comenta que es un híbrido de halcón peregrino y gerifalte y que hace dos días que no vuelve, además sabe que ha comido una paloma por lo que no debe tener mucha hambre. El hambre es el principal argumento de "aprendizaje" en cetrería. Al cabo de unos momentos aparece el halcón, que se posa en una torreta eléctrica, el cetrero le deja comida y cuando el halcón baja a comer se le acerca poco a poco hasta que le coge. Le hago unas fotos y más tarde, en el PC, veo que tiene un dispositivo de radio para seguimiento.
Es una pena ver a la Naturaleza en el halcón domesticada por el Hombre.