
Las matas de jara indultadas abren sus flores por la mañana e inundan con su fragancia de incienso el jardín, es sorprendente lo rápido que se cierran en cuanto pasa el medido día, es posible que sea un mecanismo de denfensa para evitar la deshidratación.

Los áfidos están ávidos para chupar la savia de los rosales.

Las grosellas empiezan a adquirir tonos de madurez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario