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domingo, 15 de mayo de 2011

El deshielo, Gredos 2011-mayo-14

La panorámica al acercarnos a Gredos dibuja un día de Sol radiante de acuerdo con las predicciones meteorológicas de la Agencia Estatal de Meteorología que auguran tan solo un 5% de probabilidad de lluvia. El pico Almanzor se destaca a la izquierda de la foto.

Llegamos pronto, a las 8:30 estamos en la plataforma, no queremos encontrarnos con mucho follón en el aparcamiento y por eso hemos madrugado. El ambiente está fresquito pero como sabemos que no va a llover no tomamos mayores precaciones que llevar un forro polar y el foto protector.
Nos ponemos a caminar y nada más salir un macho de roquero rojo se deja oir y le hacemos unas fotos.
Monticola saxatilis, Rock thrush, Roquero rojo.



En poco tiempo llegamos al Prado de las Pozas.Se hacen evidentes el agua y la nieve que ya no nos van a dejar el resto del día.

El camino empieza a subir hacia Los Barrerones en una serie de recodos que nos hacen sudar de lo lindo. Pisamos un poco la nieve y una vez arriba la vista del Circo de Gredos con la nieve en las montañas es magnífica.

Mirando hacia abajo, el nacimiento caprichoso del rio Tormes, son los comienzos de la Garganta de Gredos.

Los acentores no descansan llamándose entre los matorrales.
Prunella modularis, Dunnock, Acentor común.



Según bajamos hacia la Laguna Grande el terreno se hace más abrupto, las praderías son sustituidas por el paisaje de granito y la nieve se hace más abundante.



Un liquen ha encontrado el sustrato ideal en las rocas graníticas del circo y tiñe con su color el paisaje a gran escala.

El deshielo se torna cada vez más abundante, hacia cualquier sitio que miras los torrentes de agua se descuelgan en saltos aéreos de gran plasticidad visual y sonora.



Una vez en La Laguna tenemos que bordearla por el este porque queremos llegar hasta el Charco de la Esmeralda. Hay tanta agua que tenemos que vadear, aunque hay unas cuerdas dispuestas en una repisa para facilitar el paso decidimos intentarlo sin ayudas ya que llevamos calzado para el agua y hay algunas piedras por las que pasar.
(esta foto está hecha a la vuelta).

En el Charco de la Esmeralda el espectáculo es formidable, me podría pasar horas escuchando el rumor de las aguas y contemplando como cambia la forma en que cae el agua siempre igual pero siempre distinta, algo así como el fuego o los rayos, sin duda en los saltos de agua se manifiesta de forma dinámica el carácter fractal de la naturaleza del que hablaba Benoit Mandelbrot..



Nos comemos unos bocatas y nos fijamos en que si bien al empezar el día el cielo estaba absolutamente raso, ahora se empieza a ver cumulus humilis que cada vez se hacen más numerosos y compactos, incluso se ven algunos cumulus mammatus seguros anunciadores de lluvia por lo que decidimos aligerar y empezar el retorno.
Subiendo de vuelta hacia Los Barrerones unas chispas de agua nos refrescan y la lluvia, muy tenue juega a nuestro favor, empezamos a oir el retumbar de los truenos y sus ecos en el circo. Pronto se forma una tormenta considerable con granizo, nos empapamos de agua y empezamos a sentir frio y a acordarnos del hombre del tiempo. No ha sido un fenómeno local dificil de predecir por ser lugar de montaña sino que ha llovido y ha hecho frio durante toda la tarde allí donde hemos estado, en Madrid y en Ávila.
Nos apresuramos por llegar al coche donde tenemos ropa para cambiarnos, cuando vemos unas cabras, no habian aparecido en todo el día y ahora que ya nos vamos hacen acto de presencia.
Capra pyrenaica, Spanish ibex, Cabra montés.




El visor SIGPAC nos ofrece información muy detallada de la ruta que he marcado en rojo.

El perfil de la marcha arranca en la Plataforma a 1750m, pasa por el Prado de Las Pozas a 1900m y sube hasta Los Barrerones a 2235m para bajar hacia la Laguna Grande a 1995m.